Hemos comprado hace nada un jamón, antes de que llegue el calor, en Supercor, jamón de bodega de la marca Redondo Iglesias.
Si, si, me sonaba al marca como algo de toda la vida (al menos en Valencia), y entre lo que tenían, era lo que me recomendaron.
La prisa por probarlo me llevó a desnudarlo rápidamente y a catarlo. Después, se me ocurrió mirar de donde era, y todo fue buscar entre las etiquetas que llevaba y no conseguí encontrar el mínimo rastro de su origen ¿Había llegado en patera quizás?.
Me vino al recuerdo otro que compré en otra ocasión hace años en el que descubrí un sello en la piel que ponía Hungría. El muy cerdo había viajado más que yo.
... y en cuanto al jamón, de lo más normalito.
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